A nivel global, los bancos comunitarios de semillas se han consolidado como una alternativa clave frente al modelo agroindustrial, ofreciendo sistemas más justos, resilientes y adecuados a las necesidades de pequeños agricultores. Estos bancos no solo resguardan la agrobiodiversidad, sino que también constituyen espacios de tecnociencia ciudadana, donde se combinan conocimientos científicos, locales y tradicionales, y donde las semillas —tecnologías vivas— se reproducen mediante prácticas colaborativas.
En Chile, estas iniciativas aún son incipientes, pero adquieren creciente relevancia ante los impactos de la crisis ecológica en los sistemas agrícolas. Este proyecto CITEC busca estudiar los bancos comunitarios de semillas como expresiones de tecnociencia ciudadana y, al mismo tiempo, acompañar y fortalecer el proceso de formación del banco comunitario de Calle Larga.