Los conocimientos indígenas y locales constituyen sistemas de saber fundamentales dentro del movimiento de ciencia ciudadana. Comparten prácticas como el monitoreo ambiental comunitario, la organización territorial y la incidencia política frente a amenazas socioambientales, pero además integran elementos propios, como visiones cosmológicas, vínculos afectivos con los territorios y enfoques distintivos de gobernanza de datos.
En la agenda global de sustentabilidad, estos conocimientos han adquirido un reconocimiento creciente, posicionándose como claves para enfrentar las crisis socioecológicas y para impulsar transformaciones profundas hacia la justicia ambiental.
A partir de experiencias de ciencia comunitaria desarrolladas por comunidades indígenas y locales este proyecto busca profundizar en la comprensión de la llamada ciencia ancestral en Chile, analizando sus contribuciones, desafíos y proyecciones en el contexto latinoamericano.