El Núcleo Milenio CITEC, junto a CEDESUS Pichilemu, realizó en Pichilemu una jornada práctica de monitoreo ambiental ciudadano orientada a fortalecer capacidades locales para la observación, registro y análisis de transformaciones socioambientales en el territorio.
La actividad reunió a comunidades y organizaciones provenientes de distintas zonas de la Región de O’Higgins, vinculadas a diversos pisos ecológicos y realidades territoriales. Esta diversidad permitió abrir una conversación situada sobre los desafíos del monitoreo ambiental desde una perspectiva de paisaje, considerando las relaciones entre cuencas, humedales, esteros, zonas rurales, áreas costeras y comunidades locales.
La jornada incluyó una salida a terreno al Humedal El Baje y al Estero San Antonio, donde las y los participantes pudieron conocer y aplicar herramientas prácticas de monitoreo socioambiental. A partir de la observación directa del territorio, se trabajó en torno a la identificación de variables ambientales relevantes, el registro de información en terreno y la importancia de construir evidencia local para la gestión y protección de ecosistemas.
Uno de los principales énfasis del taller fue comprender el monitoreo ambiental ciudadano como una práctica que no se limita a la recolección de datos, sino que también permite fortalecer la articulación entre organizaciones, visibilizar conocimientos territoriales y aportar a una mirada integrada sobre los cambios que afectan a los ecosistemas y comunidades.
La presencia de organizaciones de distintos sectores de la región permitió además discutir la importancia del manejo integrado a escala de paisaje. En este sentido, la experiencia en Pichilemu mostró cómo los procesos ecológicos y sociales están conectados más allá de límites administrativos o locales, y cómo el monitoreo ciudadano puede contribuir a generar información pertinente para la toma de decisiones ambientales.
Esta actividad se enmarca en el trabajo del Núcleo Milenio CITEC por promover la tecnociencia ciudadana como una herramienta para la transformación socioambiental, fortaleciendo capacidades territoriales, redes de colaboración y formas de producción de conocimiento basadas en la participación activa de comunidades y organizaciones locales.
crédito fotografíaS: María Paz Miranda González.